El Ayuntamiento de Guardo, a través de su concejalía de Turismo, se complace en anunciar la celebración del Día del Peregrino 2026, una cita anual que tendrá lugar el sábado 12 de septiembre a las 19:30 horas en el Auditorio Municipal de la Villa. Este evento se consagra como un programa completo y de personalidad propia, consolidando a Guardo como el corazón del Camino Olvidado a Compostela en la Montaña Palentina. El alcalde de Guardo, Juan Jesús Blanco, será el anfitrión del acto, dirigiéndose a todos los asistentes y participantes.
El Día del Peregrino en Guardo no es solo un acto de nostalgia, sino una inversión en la comprensión de nuestra historia, la fortaleza de nuestra identidad y la vitalidad de nuestras tradiciones para las generaciones futuras. Pone en valor el Camino Olvidado a su paso por esta villa de montaña, con una clara vertiente de promoción turística de Guardo como localidad situada en el corazón de esta ruta histórica jacobea. La concejalía de turismo de Guardo busca dar a conocer las joyas del patrimonio de su territorio.
En esta edición, el municipio de Guardo tendrá el honor de nombrar Peregrino de Honor a Mons. Mikel María Garciandía Goñi, obispo de Palencia, quien combina el acompañamiento pastoral concreto, especialmente a los jóvenes, el apoyo a proyectos de mejora de la acogida en el Camino Francés y en rutas jacobeas como el Lebaniego y el Olvidado, presentes en la Montaña Palentina, y una visión estratégica de mayor alcance que sitúa a Santiago de Compostela en el centro de un itinerario europeo e internacional de fe. Su labor contribuye a que la Diócesis de Palencia, territorio histórico del Camino, siga siendo un espacio vivo de hospitalidad y espiritualidad jacobea.
Cuenta con una experiencia directa del Camino de Santiago: en 1989, a los 25 años, realizó la peregrinación junto a su hermano, coincidiendo con la visita de Juan Pablo II a la JMJ. Aquella vivencia fue decisiva en su discernimiento vocacional. Como miembro de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española (desde 2024), es responsable del área de Piedad Popular, Santuarios y Peregrinaciones. Desde esta posición, promueve una visión integral de los caminos de fe (jacobeos, marianos, micaélicos y otros) como instrumentos de evangelización. En el ámbito diocesano, ha impulsado de forma activa el acompañamiento a los peregrinos y la revitalización de las rutas jacobeas y respaldado el proyecto “Los Faros del Camino”, impulsado junto a la Diputación de Palencia, también ha impulsado el Camino Lebaniego Castellano, situando a Palencia como “Kilómetro 0”, Garciandía ha promovido proyectos de mayor alcance europeo e internacional que integran el Camino de Santiago impulsando “Los Caminos del Arcángel San Miguel”, una red de itinerarios que conecta santuarios micaélicos de Europa, participa activamente en el proyecto juvenil europeo “Roma 25 – Santiago 27 – Jerusalén 33” (Journey to Redemption 2033). Monseñor Garciandía, también disertó sobre “El Camino Interior” como peregrinaje íntimo, en la jornada celebrada en el año 2024 en la Iglesia de San Juan Bautista de Guardo en el ciclo sobre las Músicas del Camino, impulsado por el ayuntamiento de Guardo desde la concejalía de Turismo y Comunicación. En sus escritos y homilías, el obispo ha reflexionado sobre la esencia de la peregrinación cristiana, distinguiendo entre el “turista”, el “nómada” y el verdadero “peregrino” que se deja transformar por el camino y reconoce en el otro a un hermano.
La villa de Guardo, situada en la orilla izquierda del río Carrión, en la Montaña Palentina, ocupó desde la Alta Edad Media una posición geoestratégica de primer orden. Emplazada a más de 1.100 metros de altitud, controlaba el acceso natural entre la Meseta castellana y las tierras del norte (Asturias y la Cordillera Cantábrica), en un nudo de comunicaciones formado por los valles de Valdecastro, Valdelera, Corcos y San Miguel.
La villa fue fortificada, en el sistema defensivo impulsado por Alfonso I de Asturias (siglo VIII-IX) y formó parte del señorío de los condes de Saldaña. Su castillo, levantado sobre un otero a unos 1.150 metros, constituyó el elemento central de esta vigilancia. Dispuso de torre de observación, muralla, ermita dedicada a Nuestra Señora del Castillo (con necrópolis asociada) e iglesia intramuros. Desde allí se supervisaban los movimientos de tropas, se prevenían las razzias musulmanas y se controlaba la frontera entre el Reino de León y el Condado de Castilla durante la Reconquista.
En el siglo XIII, el rey Alfonso VII ordenó expresamente “mantener el castillo de Guardo y las huestes que lo habitan siempre guarnecidas”, subrayando su valor militar permanente. La fortaleza permaneció operativa hasta finales de la Edad Media y sus restos (piedras reutilizadas en el ferrocarril de vía estrecha Bilbao-La Robla) perduraron hasta el siglo XIX. Así, Guardo actuó como centinela y guardián de los valles del Alto Carrión, asegurando el paso entre la Meseta y el norte.
La villa de Guardo, desde su fortaleza, desempeñó un doble papel histórico: guardián militar del paso entre la Meseta y las tierras del norte en la Montaña Palentina, y protector de una de las rutas jacobeas más tempranas. Su legado como plaza fuerte fronteriza y punto de apoyo del Camino Olvidado sigue presente en la memoria local y en las iniciativas de recuperación patrimonial y turística actuales. Recientemente, el Pleno del Ayuntamiento de Guardo, celebrado el pasado 19 de agosto, acordó la realización de las obras de recuperación del entorno arqueológico del Castillo.
Esta misma posición estratégica convirtió a Guardo en un enclave relevante del “Camino Olvidado” (también llamado Viejo Camino o Camino de la Montaña) a Santiago de Compostela. Esta ruta jacobea, una de las más antiguas (siglos IX-XII), discurría por la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica y fue preferida por los primeros peregrinos precisamente por su mayor seguridad frente a las incursiones musulmanas que amenazaban los caminos de la Meseta. Guardo figura como etapa clave (llegada desde Cervera de Pisuerga y partida hacia Puente Almuhey / León), ofreciendo protección, servicios y control del tránsito en un tramo montañoso. El castillo y la guarnición contribuían así a la seguridad de los caminantes que se dirigían a Compostela por esta vía “olvidada” hasta la consolidación posterior del Camino Francés.
En recuerdo y homenaje al papel histórico de Guardo como guardián del paso y protector de la ruta jacobea del Camino Olvidado, dentro de los actos programados en esta jornada, se celebrará en la mañana del sábado, la recreación de una justa medieval (Las Águilas de Valporquero), en evocación de aquella época.
En la jornada vespertina, y antes de la proclamación de monseñor Garciandía como Peregrino de Honor 2026, el Auditorio acogerán la representación teatralizada del sainete histórico «El susurro del templario», una obra original de Sara Trevis y Alejandro Polanco que sumergirá a los asistentes en la mística medieval de la ruta y los misterios que rodean al desconocido sepulcro del caballero olvidado, cuya desapercibida lapida se conserva en una recoleta y discreta bóveda de la Iglesia de San Juan Bautista de la villa, pero que previsiblemente se trasladó de la desaparecida iglesia de Santa María del Castillo situada en el interior de la antigua fortaleza de Guardo.
La velada culminará con un concierto a cargo de La Escolanía del Escorial, una institución musical de gran renombre, fundada en 1974 por los religiosos agustinos del Monasterio, la Escolanía tiene sus raíces en la tradición de los niños que cantaban en la Basílica del Monasterio desde su fundación. La Escolanía del Escorial, un coro de 42 voces, ha mantenido su prestigio y continúa siendo un emblema de la historia musical de España.
Guardo, conocida por su pasado agrícola y ganadero, su minería del carbón y su importante industria química, ha sido históricamente un hilo conductor de conocimiento compartido y una red de intercambio de saberes y vivencias que conectaba al municipio con el mundo desde el medievo. Los peregrinos que transitaron por el Viejo Camino y repusieron fuerzas en estas tierras contribuyeron al devenir histórico de la villa, y esta historia no debe caer en el olvido. Guardo sigue siendo un lugar de acogida para peregrinos y visitantes que tiene mucho que mostrar y ofrecer, reconociendo que el turismo es una poderosa fuerza de progreso y entendimiento mutuo.
Detalles del evento:
- Evento: Día del Peregrino 2026
- Fecha: Sábado, 12 de septiembre
- Hora: 19:30 horas
- Lugar: Auditorio Municipal de Guardo
Se invita a todos los vecinos, peregrinos y visitantes a participar en esta celebración que honra la historia, el patrimonio inmaterial y la proyección futura del Camino Olvidado y de Guardo.

