Mujeres invisibles (23 septiembre)

23 de septiembre, 19:00 h, Auditorio Municipal de Guardo.
En los años de la post guerra española y durante varias décadas después, las mujeres rurales se enfrentaron a situaciones de pobreza. Mientras sus maridos salían de casa en busca de un jornal, permanecían en el hogar al cuidado de sus hijos, encargándose de las tareas domésticas y compartiendo en muchas ocasiones el trabajo en el campo o la atención de los animales que, con suerte, les sirvieron para complementar su economía y alimentarse.
Fueron administradoras de bienes, profesoras de apoyo, psicólogas, cocineras y empleadas sin horario fijo. Parieron en su propia cama, criando a sus hijos hasta que éstos consiguieron emanciparse y, cuando llegó ese momento y se adivinaba un panorama más liviano, recibieron a sus padres o a los de sus maridos que, ancianos, quedaron a su custodia hasta su desaparición.
Madrugaron las primeras y se acostaron las últimas. No supieron de vacaciones y, como mucho, al atardecer, despedían los días de verano sentadas a la puerta de la casa conversando con sus vecinas mientras tejían, reciclaban abrigos o remendaban pantalones.
Nadie les preguntó por su vocación, sus aspiraciones o a qué les habría gustado dedicarse. Aquellas heroínas anónimas que sujetaron el entramado que ayudó a la construcción del país que disfrutamos las generaciones posteriores, lo hicieron posible a cambio de convertirse en «MUJERES INVISIBLES».
El episodio «MUJERES INVISIBLES» rinde homenaje a una generación irrepetible, que facilitó el riego necesario para el crecimiento de la sociedad rural, al tiempo que les devuelve la visibilidad y extrae una experiencia imprescindible que constituye una herencia de incalculable valor.