
Se intensifican los trabajos para completar la actuación con el asfaltado de la carretera y la instalación de una valla
[Una informacion de Lidia Fernández González – Diario de Valderrueda]
Las obras de emergencia en el talud de la carretera CL-615 en el acceso a Guardo se intensifican para intentar reabrir la vía al tráfico de cara a las Fiestas de San Antonio en la villa minera. Tras el grave desprendimiento del pasado mes de enero, que dejó semienterrado a un camión, estaba prevista su conclusión para finales de mayo.
La actuación, que arrancó el pasado 6 de abril, tiene por objeto la estabilización del talud mediante la construcción de un muro de escollera, una intervención considerada prioritaria para garantizar la seguridad del tráfico en esta zona especialmente afectada por las lluvias intensas del invierno.
Ahora la escollera ya esta terminada, pero todavía queda el asfaltado de la carretera y la instalación de una valla. De esta forma, se espera finalizar antes del próximo 11 de junio una de las intervenciones más esperadas por los vecinos de la Montaña Palentina, para facilitar el desplazamiento de las miles de personas que asistirán a los festejos.
Mientras tanto, el tráfico continúa interrumpido entre la rotonda y el punto kilométrico 1+000, dentro del término municipal de Guardo. Los desvíos están debidamente señalizados, y solo afectan a este tramo clave de la CL-615 entre Palencia y Guardo.
A las 04:30 horas de la madrugada del pasado 27 de enero un deslizamiento de tierra, provocado por las intensas lluvias, cortó por completo el acceso a Guardo desde Palencia por la CL-615. El desprendimiento pudo acabar en tragedia, ya que tuvo lugar al paso de un camión articulado, que quedó semienterrado y muy cerca de caer ladera abajo. Milagrosamente, el conductor no resultó herido.
Al día siguiente, y a pesar de la nieve y las condiciones meteorológicas adversas, comenzaron los trabajos de limpieza y retirada de árboles y restos vegetales caídos sobre la calzada en el kilómetro 91 de la carretera CL-615.
Una vez completada la retirada de material y verificadas las condiciones de seguridad de la vía por parte de los técnicos especializados, tres días después se procedió a la reapertura al tráfico, aunque se estableció una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora hasta que el 6 de abril, cuando se volvió a cortar el tramo para ejecutar los trabajos de estabilización del talud.
