Sueño mi cole: El Otero de Guardo

El centro está transformando su patio y otros espacios de una forma muy innovadora para que el alumnado saque el máximo provecho de estos lugares

[Una información de Diario palentino]

«Te imaginas cómo sería el cole de tus sueños? Pues en El Otero de Guardo lo están creando. Están transformando su patio y otros espacios de una forma muy innovadora para que el alumnado saque el máximo provecho de estos lugares. Hace cinco años que comenzaron viendo la necesidad de reformar un patio con pocas posibilidades y hacerlo partícipe del proceso de aprendizaje que se desarrolla dentro del aula. Comenzaron formando al profesorado y ofrecieron a toda la comunidad educativa planos del centro para recoger las propuestas que pudieran surgir desde todos los puntos de vista: alumnado, familias, AMPA, personal laboral, etc. Todo se puso en marcha con la ayuda de Iván León, que en el colegio de Monzón ha llevado a cabo un proyecto de las mismas características. Estudiaron todas las opciones que eran viables teniendo en cuenta que el presupuesto era muy limitado, prácticamente inexistente. Se comenzó a dar forma a las nuevas zonas de aprendizaje en el curso 2021/22 gracias a la inestimable colaboración de las familias.

Se trata de un patio muy pequeño con algunos rincones que se aprovecharon para instalar las zonas, en las que se intenta dar cabida al desarrollo de todas las competencias. En una pequeña zona de césped al lado de las gradas de la pista se construyó un tipi, que sirve para la reunión, conversación y refugio gracias a unos pequeños asientos en los que se acomodan los niños; posteriormente se hizo una remodelación: se le colocaron escobas a modo de tejado y un suelo para poder hacer uso del mismo incluso en invierno. En la pared del gimnasio se instaló un rocódromo, que sirve para cubrir las necesidades básicas de trepar, ponerse retos y mejorar la coordinación óculo-manual-pédica.

En varias paredes del exterior del centro se colgaron pizarras, con las que se pretende que los niños desarrollen sus capacidades artísticas y para jugar y expresar su creatividad. En el espacio libre que existe entre el gimnasio y el edificio principal se colocó una pared vertical musical, en la que, con objetos cotidianos, se puede experimentar con el sonido, en un acercamiento a la música, los ritmos, etc. Por último, en la entrada al centro se crearon contenedores-maceta usando materiales reciclados como neumáticos o palets, porque la presencia de árboles y plantas permite acercar el medio ambiente de manera directa, a la vez que estimula el deseo de cuidarlo.

Para dar a conocer el resultado del proceso, se han colocado carteles informativos de cada zona, en los que se informa de qué es, cómo estaba antes, cuándo lse hizó, para qué sirve y cómo se utiliza. También incluye fotos de cómo estaba antes y del proceso de construcción. En la actualidad están inmeresos en la ampliación de los espacios (observatorio de aves, punto de encuentro, rincón de experimentación, ping-pong), restauración  de los ya existentes y en el proyecto caminos escolares.»