La conmovedora historia de amor, pérdida, traición y sacrificio de una de las óperas favoritas del público continúa cautivando a la audiencia, aunque con una mirada actual puede verse como una historia muy cruda sobre la joven geisha. Damiano Michieletto traslada a Madama Butterfly a un barrio marginal de una ciudad oriental. Como Cio-Cio San, se alternarán las voces de Saioa Hernández, Aleksandra Kurzak, bajo la batuta de Nicola Luisotti.
El código civil japonés de 1898 –el Horei– establece el marco legal que rige las diversas facetas de la vida pública recogidas en el libreto de Madama Butterfly, y que incluyen el matrimonio, el repudio familiar, el divorcio o la adopción. El imperialismo, el mestizaje y la xenofobia constituyen también elementos de un engranaje narrativo que sortea los tópicos del orientalismo amable y condescendiente del siglo precedente e incardina la historia de Cio-Cio San en unas coordenadas realistas.
La tersura de la partitura pucciniana –entre cuyos pentagramas resuenan melodías auténticas japonesas como «Izuki Uta», «Echigo-Jishi», «Sakurá», «Miyasan, Miyasan» o el himno nacional japonés «Kimi ga yo»– suaviza las aristas del drama, pero sin menoscabo del fondo trágico –y sórdido– del que es probablemente su retrato femenino más conseguido y más profundo. En esta línea, Damiano Michieletto traslada la acción a un moderno barrio marginal de una gran ciudad oriental como denuncia de una realidad –el turismo sexual– que constituye la esencia misma de esta icónica ópera.
Tragedia giapponese en tres actos
Música de Giacomo Puccini (1858-1924)
Libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, basado en la obra de teatro Madama Butterfly, de David Belasco, inspirada, a su vez, en un relato de John Luther Long
Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán el 17 de febrero de 1904
Estrenada en el Teatro Real el 20 de noviembre de 1907
Producción del Teatro Regio Torino

