
[Una información de Lidia Fernández González – Diario de Valderrueda]
«El Centro Socio Sanitario de Guardo vivió ayer una jornada cargada de emoción y significado con la conmemoración de su 25 aniversario coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores 2025. Una doble celebración que reunió a residentes, familias, trabajadoras, vecinos y representantes institucionales en un ambiente de cercanía, homenaje y reconocimiento compartido.
La directora del centro, Irma Blanco, fue la encargada de abrir el acto con unas palabras de bienvenida en las que agradeció la presencia de todos los asistentes, y recordó que las personas mayores «no son receptoras pasivas de cuidados, sino agentes de cambio con un papel esencial en la construcción de una sociedad más justa».
Durante su intervención, hizo balance de estos 25 años de historia en la localidad de la Montaña Palentina, subrayando que el centro «ha crecido y evolucionado buscando siempre el equilibrio entre el cuidado profesional y la calidez humana». Y ese espíritu se reflejó en cada gesto y en cada momento de la jornada, desde la lectura del manifiesto hasta los homenajes y reconocimientos que se sucedieron.
El programa continuó con una eucaristía especialmente emotiva, en la que se recordó a los residentes fallecidos durante el último año. Las ofrendas se dedicaron a las personas mayores, a las familias, a los trabajadores y a toda la comunidad que sostiene la vida del centro guardense, y se leyó un poema escrito para la ocasión.
Uno de los momentos más entrañables fue el homenaje a Amanda Ruesga Villegas, de 102 años, la residente más mayor. Se recordó también con cariño a Nazario García, recientemente fallecido, quien durante años había ostentado ese mismo reconocimiento. La vida de Amanda, una mujer de carácter firme, trabajadora incansable y ejemplo de superación, simboliza los valores que el centro quiso poner en relieve en este aniversario: esfuerzo, compromiso y humanidad.
Después, llegó el turno de reconocer a los vecinos que, sin formar parte del equipo profesional, siempre están dispuestas a echar una mano cuando hace falta. «Forman parte de esa red silenciosa que sostiene muchas cosas sin hacer ruido», señaló la directora, mencionando de manera especial a David, Juan y Julio, junto a otros colaboradores habituales que contribuyen en los momentos más difíciles.
El acto se cerró con un homenaje a todas las trabajadoras y trabajadores del centro, tanto a los actuales como a quienes han formado parte de su historia. Irma Blanco subrayó que el valor «de los cuidados que reciben nuestros mayores está directamente ligado a las condiciones laborales de quienes los prestan. No podemos exigir excelencia si no garantizamos dignidad y estabilidad a quienes cuidan».
Tras la entrega de flores y placas conmemorativas, los asistentes compartieron un vino español en un ambiente distendido y lleno de recuerdos. Ya por la tarde, la actuación del cantante Álvaro Medrano puso el broche final a un día repleto de emociones y agradecimientos.
Además, durante la semana previa, el centro organizó diferentes actividades conmemorativas que también formaron parte de la celebración: un taller de musicoterapia, un mural colaborativo y chocolatada junto a los alumnos del CEIP Vegarredonda, una excursión a Velilla del Río Carrión para disfrutar del entorno de La Reana, y una exposición fotográfica que permitió recorrer los momentos más significativos de estos 25 años de historia compartida.
