
Las mascotas sin hogar encontraron una mano amiga en colectivos como la Asociación Protectora Amigos de los Animales (APAA) de Guardo
Cruz Roja en Barruelo o el colegio San Gregorio de Aguilar son el vivo ejemplo de la solidaridad en tiempos difíciles de los vecinos de la comarca
[Una información de Rubén Abad – Diario Palentino]
«Las consecuencias de aquella semana larga de temporal siguen en la retina de los montañeses, que no se borran de la cabeza, a pesar del tiempo transcurrido, aquellos días de incertidumbre en los que la Montaña Palentina se convirtió en un infierno teñido de blanco. Y es que a pesar de que han pasado ya la friolera de 3.659 días, los recuerdos se amontonan en la memoria de las gentes de la comarca, desde Guardo hasta Aguilar de Campoo, pasando por Velilla del Río Carrión, Cervera de Pisuerga o La Pernía.
Sobre el terreno, dio el do de pecho la Cruz Roja de localidades como Barruelo de Santullán, cuyos voluntarios se afanaron en ayudar a quienes más lo necesitaban en pueblos con serias dificultades para afrontar el día a día. Especialmente a las personas mayores, que a los achaques propios de la edad sumaron las dificultades de salir a la calle y lidiar con un suelo inestable y resbaladizo…
Las mascotas sin hogar encontraron una mano amiga en colectivos como la Asociación Protectora Amigos de los Animales (APAA) de Guardo, donde voluntarios como Genoveva de las Heras no faltaron «ni un solo día» a su cita con el refugio, en el que por aquel entonces cuidaban a medio centenar largo de canes. El esfuerzo fue sobrehumano, pues a los animales había que atenderlos «a diario», a pesar del «intenso frío y la gran caja de nieve», sumados a las «enormes dificultades» para acceder a las instalaciones. Y es que la pasión por los peludos hizo que De las Heras trabajar incluso a -9 ºC y la nieve por las rodillas.»
